El final del verano. Lo mejor “La Graciosa”

¡Que poco escribo! ¡Con lo que me gusta hacerlo! No hay nada mejor que parar la máquina de palomitas, relajarse y paladear lo vivido que es otra forma de disfrutarlo.
¡Que rápido vivimos! ¡Como deseé que llegara este verano que hoy se acaba! El verano llegó y ya lo recuerdo como uno de los mejores que he vivido. Un verano, verano, lleno de Sol y de calor. Yo soy de la luz y del calor, el frío me desactiva.
Playa de la Concha, La graciosa
Qué hermoso pasar los días en mi casa del pantano, caminando por los montes, jugando al pádel con mis amigos y disfrutando del agua y de la luz. Este verano hemos subido a la Cabrera Alta y también hemos recorrido el embalse de Picadas en canoa. ¡Que espectacular el paisaje que tenemos en este rincón de Madrid, al borde de Ávila y que tan poca gente conoce. A veces hay que recorrer cientos, miles de kilómetros para disfrutar de un entorno similar.
El mes de julio transcurrió entre el estudio de grabación y el pantano. Avanzando proyectos que poco a poco veo crecer. Trabajo en mis proyectos como jugaba a las chapas de niño. Tengo un “pelotón” de proyectos en marcha y le voy dando empujoncitos a cada uno de ellos. Unos llegan antes que otros a la meta pero al final todos ellos cruzan la línea de llegada y me proporcionan el placer de cambiar continuamente de registro y de no dejarme vencer por la monotonía.
La graciosa desde Evita Beach
Sé bien que es muy posible que alguno de estos tarde mucho en llegar o es más, nunca vea la luz. Las posibilidades económicas, la crisis, los cambios en el ocio de las personas, las complicaciones personales, los medios de comunicación y la complejidad de algunos de ellos hacen complicado su desarrollo, pero como dijo Kavafis, la meta no es la meta sino lo vivido en el camino, y eso, nadie me lo puede quitar.
En agosto, a primeros, unas artistas a las que acababa de producir su disco me hicieron un regalo que nunca olvidaré. Bianca y Victoria. Victoria y Bianca, ” Ivanga Blue” me hablaron de un pequeño complejo de casitas, de unos dúplex blancos muy económicos que han puesto en marcha, a cien metros escasos del mar, en la Isla de la Graciosa. La Graciosa es una isla muy pequeña del archipiélago de las Canarias. Una islita que afortunadamente no tiene carreteras, ni caminos asfaltados, ni vehículos que no sean los todoterreno de los nativos y conserva el espíritu de un lugar salvaje, de una isla de verdad.
Yo conocía La Graciosa porque está justo enfrente del Mirador del río de Cesar Manrique, en Lanzarote, pero como tanta gente nunca pensé que pasaría unas vacaciones allí.
El caso es que dije “Gamba que yo me coma, gamba que no se come Zapatero ni Rajoy” , saqué pasajes para toda mi familia, incluyendo las chicas de mis hijos mayores y nos fuimos para allá.
Merce desde la terraza de la suite Evita Beach
La Caleta del Sebo es la capital de la isla, una franja de casas en una primera línea que se dibuja naif y con vida, detrás, muchas casas entre caminos de tierra poco concurridos y toda una isla hermosa, llena de caminos, montes y playas desiertas a las que hay que acceder en bici o caminando para poderlas disfrutar de verdad.
También hay algunos barcos/ lanchas y todoterrenos que te llevan a algunos de esos lugares pero todos preferimos caminar.
¡Que suerte poder comprobar lo poco que necesitamos los trastos que nos inundan en Madrid! Que grande queda la maleta cuando te apañas una semana o diez días con unas zapatillas, un par de bañadores y poco más.
Que hermosa la vista del puerto y “la pared” de Lanzarote desde las terrazas de “Evita Bach”, que es el nombre que han puesto a estas casitas blancas y alegres mis amigas. Que salvaje y furiosa la playa de la Concha, que lunar la playa de la Francesa, que acogedora la playa de la Cocina. Os recomiendo abiertamente esta isla, su montaña amarilla, Pedro Barba, vestido de cal y de soledad porque prácticamente está deshabitado. He leído que lo fundó un emprendedor que pretendía acercar las casas de los pescadores a los grandes bancos de pesca y que murió por culpa de un infortunado accidente en uno de sus navíos.


El camino que recorrí a pie, bordeando el mar desde La Caleta del Sebo hasta Pedro Barba fue uno de los placeres más intensos que recuerdo haber vivido. Con el Sol sobre mi cabeza y sin embargo, con una brisa fresca y deliciosa que hacía el camino agradable y placentero. De pronto besando el agua, de pronto en lo alto de un acantilado que me sobrecogía.
Un baño en una playa sin gente, una visita a las cuatro casas del lugar, ni un bar, ni un chiringuito, ni una sombrilla…Es verdad. Estas sensaciones todavía se pueden vivir, aún existen, a pesar de nuestra enorme capacidad destructora.
Después de la Graciosa vuelta a Madrid, a mi pantano del alma y a mis pequeños momentos, a mi gente. Cero tonterías, a mis caminatas, a regalar a la mirada con cada atardecer.
Algunas cosas buenas ha traído la crisis. Hacía más de diez años que no disfrutaba de 20 días seguidos en verano con mi familia. Aunque, como os habrá pasado a vosotros cuando se acerca la fecha del regreso uno no puede evitar el fantasma de la incertidumbre, de este momento que nos está tocando vivir.
Yo no quiero contar mis penas. Para eso tengo las historias de los personajes de mis canciones. Corre un chiste por ahí que cuenta: “Un amigo se encuentra con otro, le pregunta qué ¿que que tal va? y va el otro y se lo cuenta…”Pues eso, que yo creo que hay que abrir todos los días muchos melones para intentar que alguno salga bueno y que cuando estamos un poco desesperados viene muy bien pensar que hay miles de personas que están muchísimo peor que nosotros.
De la SGAE no quiero decir nada porque ya se ha dicho bastante y porque se dirá aún más. Solo pido a mis compañeros que siendo tan triste lo que ha ocurrido, ya que hablan de “refundación”, que los pasos que se den sean firmes y sinceros. Que las cosas se hagan con rigor. Tenemos que devolver la credibilidad a un colectivo espléndido. La mayoría de las personas asociadas son personas honradas que buscan lo mejor para sus vidas. Seguramente los imputados no eran tan maravillosos como decían sus acólitos, ni tan malos como afirman ahora sus detractores.
Una buena forma de demostrar que queremos devolver la imagen que se merece a nuestra sociedad es que “de motu propio” no se presentasen a las próximas elecciones, a la junta directiva ninguna persona que haya pertenecido a la misma en los dos mandatos anteriores.
Hace ya casi un mes que he apretado el acelerador y que he puesto a toda máquina mi barco rumbo a montones de destinos que puedan reservar algo para mí y para los míos. Para mi familia, pero también para mis amigos, para los artistas de El Pescador de Estrellas, para los socios del Club 20 de Musigrama, para mis colaboradores, para todas las personas que me buscan porque piensan que puedo darles mucho más de lo que desgraciadamente les puedo ofrecer en este momento.
En Musigrama seguimos viviendo momentos mágicos; una guitarra en la que trabajo junto a Jesús Bola desde hace tres años pronto verá la luz; seguimos publicando discos hermosos a pesar de que las multinacionales, la radio y la televisión nos han dejado solos. Seguimos mirando a la gente a los ojos y escuchando y dando apoyo a quien lo necesita cuando podemos.
El próximo día 28, día de mi cumpleaños, se pondrá a la venta un libro que he escrito donde pretendo contar todo lo que rodea el negocio de la música de una forma clara, amena y sencilla.
Yo os animo a ser críticos cuando hay que serlo, a luchar por lo que nos pertenece, a defender con dignidad nuestro oficio, aunque como dice un buen amigo: “para tener la boca sucia hay que tener el culo limpio”. Espero que vuestro verano os haya regalado buenos momentos y que os encontréis con ganas de vivir que al fin y al cabo es de lo único que se trata.
Besos.
Os dejo los datos de las casitas que alquilan Bianca y Victoria por si os apetece perderos por allí a disfrutar, a vivir, a componer…
evitabeach

Published in: on septiembre 25, 2011 at 8:58 pm  Comments (3)  

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3 comentariosDeja un comentario

  1. ¡Tú si que eres un todo terreno Paco!…
    Gracias por el mejor verano que recuerdo en mucho tiempo: delicioso…
    Por el mar azul, y los peces de colores, aunque luego duelan los oídos…
    Por subir a la Cabrera alta para saborear el esfuerzo…
    Por las risas, por nuestros vinos, por esa sonrisota que llevas siempre dentro…pero sobretodo, por todos estos años…que ya son muchos veranos, Paco, de los que no he olvidado ni un sólo gesto de esos que Merce y tú me habéis regalado.
    Gracias por compartir un montón de sueños, de pasados y de futuros, a tus tres joyitas y al diamante que las precede…
    Un millón de gracias, espero que tengas muchos más veranos como este o aún mejores…
    Hasta siempre.

  2. Good post. I am facing some of these issues as well..

  3. HOla Paco;estoy de acuerdo con tus reflexiones a cerca de La GRACISA
    LA conoci de casualida y me cautivo .
    un saludo


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